FE Y DEPORTE: UNA SIMBIOSIS PERFECTA

06/20/2018

El deporte imprime valores de solidaridad, compañerismo y nobleza. Unos valores humanos a los que muchos deportistas unen valores espirituales. Este es el caso del portero del Real Madrid, el costarricense Keylor Navas, un ejemplo como futbolista y un ejemplo como cristiano. Su fuerza en el campo proviene de Dios y a Él se encomienda en cada partido. Antes de comenzar los encuentros se arrodilla y eleva su mirada al cielo.

Keylor es sobre todo y ante todo un hombre de fe. Así se llama la película que fue estrenada en los cines a primeros de junio. La fe en Dios y el esfuerzo diario le llevaron a alcanzar su sueño: jugar en el Real Madrid. Durante la ofrenda de la Champions en la catedral de la Almudena, muchas fueron las personas que agradecieron a Keylor, no la victoria de su equipo, sino su continuo testimonio de fe. Su fuerza interior reside en su amor a Dios. Cuerpo y alma como simbiosis perfecta. Keylor dice en la película: "Cuando un sueño es acompañado por fe, la distancia sólo es parte del camino… Para mí fue clave saber que Dios está en el control de mi vida…"  Modos de vivir como el de Keylor Navas deben ser un ejemplo a seguir por todos nosotros, los cristianos.

Antonio Vaquerizo

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