AÑO NUEVO, NUEVO CORAZÓN

AVE MARÍA

AÑO NUEVO, NUEVO CORAZÓN

Empezando el nuevo año, terminamos el tiempo de Navidad con la fiesta del Bautismo del
Señor en el Jordán por Juan el Bautista. Las tres Epifanías de Jesucristo. En Belén, primero a
los pastores de Israel, el Pueblo de la Promesa, el Pueblo elegido. Luego a Los Tres Reyes
Magos, a todos los gentiles y paganos que le reconocen como autentico Rey del Universo y
Salvador y postrados Le adoran. Y por último en el Jordán cuando la Teofanía es completa. Se
ven juntos al Padre, que habla desde la nube, el Hijo que está cumpliendo con la ley antigua y
el Espíritu Santo que desciende en forma de paloma. Cada una de estas tiene un valor
teológico y práctico infinito. Meditemos la visita de Los Reyes Magos. Son 3 extranjeros cuya
sabiduría terrena les hace en lo humano algo extraordinario que supera su entendimiento. Ese
acontecimiento les hace de guía hacia una esperanza que supera su propia comprensión. Y se
encuentran, efectivamente, con ese Alguien extraordinario al que llegan a descubrir por la
fuerza de la fe y el desprendimiento de todas sus riquezas, oro, incienso y mirra. Nuestra
Señora guardaba todas esas cosas en Su Inmaculado Corazón. Y los Magos, al recibir un aviso
en sueños, que en nuestros caso puede ser nuestra propia conciencia tras descubrir a Cristo,
se vuelven a sus labores habituales por otro camino. El nuevo camino con el que nosotros
debemos emprender cada año, cada día nuevo, las mismas cosas que hacíamos ayer, pero
teniendo a Jesús como verdadera Estrella que desde ahora guie nuestros pensamientos y
acciones. Y pidiendo a Nuestra Señora que guardemos en el corazón esas cosas para irlas
purificando en el crisol de los sacramentos. Feliz Nuevo Corazón.

Manuel García




NUESTRA SEÑORA, MUJER FUERTE

 

AVE MARÍA

NUESTRA SEÑORA, MUJER FUERTE    

Aunque todos los dones del Espíritu Santo son inefables, ninguno tan adecuado para comenzar este año jubilar como el de FORTALEZA. Íntimamente unido a la ESPERANZA que nos propone el Santo Padre en este Año Santo. Fortaleza es la total disposición del alma para llevar a cabo cualquier cosa que Dios ponga en nuestra vida con la certeza de que será para bien. Nuestro y de nuestros hermanos. No confundir don con virtud, van seguidos y se alcanza el cumplimiento del don en la ejecución de la virtud. Nuestra Señora, revestida del don de fortaleza, dio el SI con el se cumplió la virtud, totalmente esperanzada en las promesas de Dios a Israel.

Para ello debemos cultivar este año de gracia el cumplimiento del deber hacia Dios y los hermanos, aunque nos cueste mucho y nos desagrade, no pedir a Dios que nos quite la Cruz sino que nos de valor para llevarla, (Como vivamente aconsejaba el P. Pio de Pietrelcina) e incluir en la vida cotidiana mortificaciones voluntarias que nos ayuden a ser instrumentos disponibles para Dios, en las Manos de Nuestra Señora, maestra de FORTALEZA.

Todo un plan cristiano para este año jubilar. Sea nuestro corazón casa de ESPERANZA y así seremos antorchas de esperanzas para todos los que nos rodean. Estamos llamados a ser voz que clama en el desierto. En el gran desierto de nuestra civilización llevemos el clamor de la verdadera ESPERANZA en Cristo, Su Ejemplo y Su Palabra.

Feliz y Santo 2025.

Manuel García




PROPÓSITOS DE MEJORA.

Parroquia Santa Beatriz - Leganes Madrid

 

 

Parroquia Santa Beatriz - Leganes Madrid

 

                            PROPÓSITOS DE MEJORA.

Como cada año por estas fechas nos proponemos hacer una serie de mejoras en nuestros

hábitos y formas de mejorar nuestro cuerpo: comer mejor o ir al gimnasio a perder los kilos

que nos sobran tras las fiestas navideñas, En definitiva, hacer una vida saludable.

Sin duda, propósitos encomiables, que algunos empiezan y que con el paso del tiempo tienden

a abandonarlos para volver a la cruda realidad.

Realizando un paralelismo, los cristianos también debemos tener en nuestras cabezas un

propósito de mejorar en todos los sentidos: amar a los demás, ayudar a los que más lo

necesitan, ser ejemplo para nuestros conciudadanos, no pasar de perfil ante los problemas de

las personas que están a nuestro alrededor, escuchar para entender y comprender, buscar en

la empatía y en el amor al prójimo el camino hacia Jesús.

Son muchos propósitos que no debemos abandonar sino perseverar en ellos, aunque nos

cueste.

 

¡Jesús es el camino!

 

Antonio Vaquerizo

 

 

 

 

 




FELICES MALOS RATOS

AVE MARÍA
FELICES MALOS RATOS

En todos los principios de años se llenan los mensajes de buenos deseos, venturas y felicidad.
Y está muy bien. Hay que pedir de corazón para los demás todo aquello que le haga la vida
mas agradable y si lo hacemos con el corazón grande estamos alegrándonos de la felicidad del
otro que es un buen antídoto contra el egoísmo y el orgullo.
Este año además seria bueno poner en valor lo que suponen los malos ratos vividos desde la
fe, la generosidad, el ofrecimiento y la apertura hacia el otro.
¿Cuándo ha crecido nuestro cariño mas hacia una madre? ¿Cuándo nos hace regalos o se
sienta en nuestra cabecera si estamos enfermos? Si nos hace regalos los agradecemos y
quizás reímos. Cuando está a nuestro lado en el sufrimiento sentimos latir su corazón y
despierta en nosotros ese algo que nos permite dar lo mejor de nosotros mismos a los demás
siguiendo el ejemplo que nuestra madre nos día. No habría regalos, el regalo es ella misma. Y
eso nos hace crecer lo más valioso que nos ha dado Dios, un corazón mejor dispuesto para el
futuro.
En Navidad Cristo nace y crece en estatura, sabiduría y Gracia ante Dios. Y aprendió sufriendo
a obedecer. En el sufrimiento que pasó Cristo, también en Su Infancia, estuvo obrando ya la
Redención de la Humanidad.
Aprendamos este año a unirnos a Cristo en los malos ratos, a ofrecerlos para desagraviar de
las ofensas graves de la Humanidad a Su Divinidad y a Nuestra Señora. Si tenemos esa
mirada y pedimos el amparo de la Virgen, veremos cambiar el propio mal a nuestro alrededor.
Quizás no se transforme en bien, pero sacaremos del mal toda la bondad de que es capaz
nuestro corazón y eso Dios Lo ve, Lo valora y Lo agradece con gratitud eterna.
Para esta sociedad donde se huye del dolor, se nota que cada vez se deshumaniza más. Solo
seremos lo mejor de nosotros mismos si acompañamos el dolor de los demás y aceptamos el
nuestro con mirada de amor. Y el dolor siempre llega.
Que este 2024 que arranca nos de ojos de misericordia para con nosotros mismo y con los
demás y seamos “madres” a los pies de los dolientes. FELICES MALOS RATOS.

Manuel L. García Sancet