A LA MADRE

Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.

Hay una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana, y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.

Hay una mujer que si es ignorante, descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio, y si es instruida, se acomoda a la simplicidad de los niños.

Hay una mujer que siendo pobre, se satisface con la felicidad de los que ama, y siendo rica daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.

Hay una mujer que siendo vigorosa, se estremece con el vagido de un niño, y siendo débil se reviste a veces con la bravura de un león.

Hay una mujer que mientras vive, no la sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero después de muerta, daríamos todo lo que somos y lo que tenemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios. De esta mujer no me exijáis el nombre si no quieres que empape con lágrimas vuestro álbum, porque yo la vi pasar por mi camino.

Cuando crezcan vuestros hijos leedles estas páginas, y ellos cubriendo de besos vuestra frente, os dirán que un humilde viajero, en pago de suntuoso hospedaje recibido, ha dejado para vos y para ellos un boceto del retrato de su madre.

Fray Ramón Ángel Jara




CREAR PUESTOS DE TRABAJO Y DAR ESPERANZA A LOS TRABAJADORES

Hoy, primero de mayo, fiesta de san José obrero e inicio del mes dedicado a la Virgen María, deseo reflexionar sobre dos ideas. La primera sobre el trabajo. En el evangelio, Jesús es conocido como «el hijo del carpintero». En el taller de Nazaret, comparte con san José el esfuerzo, el cansancio, los problemas de cada día, así como también la satisfacción. El trabajo forma parte del plan del amor de Dios y otorga dignidad a la persona. No dejo de pensar en las dificultades que tienen no pocos países en el ámbito laboral. Pido a todos que, en la medida de sus responsabilidades, se esfuercen por crear puestos de trabajo y dar esperanza a los trabajadores. San José, que vivió momentos difíciles y puso su confianza en Dios, que no abandona, interceda por todos los trabajadores del mundo.Deseo referirme también a la actitud de María y José ante Jesús. Ellos acompañan y protegen con ternura el crecimiento del Hijo de Dios, sabiendo conservar y meditar en su corazón todas las cosas. Para escuchar al Señor, es necesario contemplarlo, percibir su presencia, dialogar con Él, sacar tiempo para la oración. En este mes de mayo, recuerdo la importancia y la belleza de la oración del Rosario. Con su recitación, meditamos los momentos centrales de la vida de Jesucristo, tratando de que Él sea el centro de nuestros pensamientos, atenciones y acciones.

PAPA FRANCISCO



ELOGIO DE LA LENTITUD

«Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.
Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo,
pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida.»

«Hoy todo el mundo sufre la ENFERMEDAD DEL TIEMPO:
la creencia obsesiva de que el tiempo se aleja y
debes pedalear cada vez más rápido»

«La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu
cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes…
Viajamos constantemente por el carril rápido, cargados de emociones,
de adrenalina, de estímulos, y eso hace que no tengamos nunca el tiempo
y la tranquilidad que necesitamos para reflexionar y preguntarnos
qué es lo realmente importante.»

«La lentitud nos permite ser más creativos en el trabajo,
tener más salud y poder conectarnos con el placer y los otros»

«A menudo, TRABAJAR MENOS significa trabajar mejor.
Pero más allá del gran debate sobre la productividad
se encuentra la pregunta probablemente más importante de todas:
¿PARA QUÉ ES LA VIDA?

«Hay que plantearse muy seriamente
A QUÉ DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO.
Nadie en su lecho de muerte piensa: «Ojalá que hubiera pasado más
tiempo en la oficina o viendo la tele», y, sin embargo, son las cosas
que más tiempo consumen en la vida de la gente.»

CARL HONORE




FELIZ PASCUA




EL AYUNO SE ADORNA CON EL AMOR

Qué espléndido es el ayuno
que se adorna con el amor
Parte generoso tu pan con quien tiene hambre
Si no, el tuyo no es ayuno sino ahorro».

Con este canto de las Vísperas del martes de Cuaresma, la liturgia maronita, embebida de la teología de los padres siríacos, vincula estrechamente el ayuno y la Cuaresma con la caridad. En un tiempo en el que el ayuno para muchos es de hecho una forma de dieta, la Iglesia que enseña a través de la liturgia recuerda que el ayuno cristiano es mucho más que la abstención de alimentos.

El apóstol Pablo no tiene dudas sobre el hecho de que la caridad sea la corona de las virtudes cristianas, y un ayuno no embellecido por el esplendor de la caridad es vano. Y el apóstol Juan aclara que la piedra de toque de la verdadera caridad es la practicidad y la concreción, por eso exhorta: «Hijitos, no amemos de palabras ni con la lengua, sino con obras y en la verdad» (1 Gv 3,18).

«A quien necesita da lo que te sobra
Y experimentarás la fecundidad de la Cuaresma
Canta el ayuno con dos bocas: ¡Una boca que ayuna!
Y ¡otra que goza gracias a tu don!»




ESPINOSA Y GRUPO «VOCES UNIDAS»

ESPINOSA
y Grupo «Voces Unidas»

EN  CONCIERTO

 «CELEBRANDO EL 50 ANIVERSARIO DEL
CONCILIO VATICANO II»
Viernes 22 de marzo
a las 7,30 de la tarde
Lugar: Parroquia Sta Beatriz
Invitación en pdf