POR AMOR A CRISTO, CUANDO HABLO DE ÉL, NI A Mi MISMO ME PERDONO

De las Homilías de san Gregorio Magno, papa, sobre el profeta Ezequiel 
(Libro 1, 11, 4-6: CCL 142, 170-172)

Hijo de hombre, te he puesto como atalaya en la casa de Israel. Fijémonos cómo el Señor compara sus predicadores a un atalaya. El atalaya está siempre en un lugar alto para ver desde lejos todo lo que se acerca. Y todo aquel que es puesto como atalaya del pueblo de Dios debe, por su conducta, estar siempre en alto, a fin de preverlo todo y ayudar así a los que tiene bajo su custodia.

Estas palabras que os dirijo resultan muy duras para mí, ya que con ellas me ataco a mí mismo, puesto que ni mis palabras ni mi conducta están a la altura de mi misión.

Me confieso culpable, reconozco mi tibieza y mi negligencia. Quizá esta confesión de mi culpabilidad me alcance el perdón del Juez piadoso. Porque, cuando estaba en el monasterio, podía guardar mi lengua de conversaciones ociosas y estar dedicado casi continuamente a la oración. Pero, desde que he cargado sobre mis hombros la responsabilidad pastoral, me es imposible guardar el recogimiento que yo querría, solicitado como estoy por tantos asuntos. 

Me veo, en efecto, obligado a dirimir las causas, ora de las diversas Iglesias, ora de los monasterios, y a juzgar con frecuencia de la vida y actuación de los individuos en particular; otras veces tengo que ocuparme de asuntos de orden civil, otras, de lamentarme de los estragos causados por las tropas de los bárbaros y de temer por causa de los lobos que acechan al rebaño que me ha sido confiado. Otras veces debo preocuparme de que no falte la ayuda necesaria a los que viven sometidos a una disciplina regular, a veces tengo que soportar con paciencia a algunos que usan de la violencia, otras, en atención a la misma caridad que les debo, he de salirles al encuentro.

Estando mi espíritu disperso y desgarrado con tan diversas preocupaciones, ¿cómo voy a poder reconcentrarme para dedicarme por entero a la predicación y al ministerio de la palabra? Además, muchas veces, obligado por las circunstancias, tengo que tratar con las personas del mundo, lo que hace que alguna vez se relaje la disciplina impuesta a mi lengua. Porque, si mantengo en esta materia una disciplina rigurosa, sé que ello me aparta de los más débiles, y así nunca podré atraerlos adonde yo quiero. y esto hace que, con frecuencia, escuche pacientemente sus palabras, aunque sean ociosas. Pero, como yo también soy débil, poco a poco me voy sintiendo atraído por aquellas palabras ociosas, y empiezo a hablar con gusto de aquello que había empezado a escuchar con paciencia, y resulta que me encuentro a gusto postrado allí mismo donde antes sentía repugnancia de caer.

¿Qué soy yo, por tanto, o qué clase de atalaya soy, que no estoy situado, por mis obras, en lo alto de la montaña, sino que estoy postrado aún en la llanura de mi debilidad? Pero el Creador y Redentor del género humano es bastante poderoso para darme a mí, indigno, la necesaria altura de vida y eficacia de palabra, ya que por su amor, cuando hablo de él, ni a mí mismo me perdono.




¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!

Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tu mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré y ví con los ojos de mi alma, de un modo u otro, por encima de la capacidad de estos mismos ojos, por encima de mi mente, una luz inconmutable; no esta luz ordinaria y visible a cualquier hombre, por intensa y clara que fuese y que lo llenara todo con su magnitud. Se trataba de una luz completamente distinta. Ni estaba por encima de mi mente, como el aceite sobre el agua o como el cielo sobre la tierra, sino que estaba en lo más alto, ya que ella fue quien me hizo, y yo estaba en lo más bajo, porque fui hecho por ella. La conoce el que conoce la verdad. ¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad! Tú eres mi Dios, por ti suspiro día y noche. Y, cuando te conocí por vez primera, fuiste tú quien me elevó hacia ti, para hacerme ver que había algo que ver y que yo no era aún capaz de verlo. Y fortaleciste la debilidad de mi mirada irradiando con fuerza sobre mí, y me estremecí de amor y de temor; y me di cuenta de la gran distancia que me separaba de ti, por la gran desemejanza que hay entre tú y yo, como si oyera tu voz que me decía desde arriba: «Soy alimento de adultos: crece, y podrás comerme. Y no me transformarás en substancia tuya, como sucede con la comida corporal, sino que tú te transformarás en mí.»

Y yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también él, el cual está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad y la vida, y el que mezcla aquel alimento, que yo no podía asimilar, con la carne, ya que la Palabra se hizo carne, para que, en atención a nuestro estado de infancia, se convirtiera en leche tu sabiduría, por la que creaste todas las cosas.

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti.

De las Confesiones de san Agustín, obispo

(Libro 7, 10, 18; 10, 27: CSEL 33, 157-163. 255)




La voz de quien clama en el desierto

24 de junio, La Natividad de san Juan Bautista

La voz del que clama en el desierto

La Iglesia celebra el nacimiento de Juan como algo sagrado y él es el

único de los santos cuyo nacimiento se festeja; celebramos el

nacimiento de Juan y el de Cristo. Ello no deja de tener su

significado, y, si nuestras explicaciones no alcanzaran a estar a la

altura de misterio tan elevado, no hemos de perdonar esfuerzo para

profundizarlo, y sacar provecho de él.

Juan nace de una anciana estéril; Cristo, de una joven virgen. El

futuro padre de Juan no cree el anuncio de su nacimiento y se queda

mudo; la Virgen cree el del nacimiento de Cristo y lo concibe por la

fe. Esto es, en resumen, lo que intentaremos penetrar y analizar; y,

si el poco tiempo y las pocas facultades de que disponemos no nos

permiten llegar hasta las profundidades de este misterio tan grande,

mejor os adoctrinará aquel que habla en vuestro interior, aun en

ausencia nuestra, aquel que es el objeto de vuestros piadosos

pensamientos, aquel que habéis recibido en vuestro corazón y del cual

habéis sido hechos templo.

Juan viene a ser como la línea divisoria entre los dos Testamentos, el

antiguo y el nuevo. Así lo atestigua el mismo Señor, cuando dice: La

ley y los profetas llegaron hasta Juan. Por tanto, él es como la

personificación de lo antiguo y el anuncio de lo nuevo. Porque

personifica lo antiguo, nace de padres ancianos; porque personifica lo

nuevo, es declarado profeta en el seno de su madre. Aún no ha nacido

y, al venir la Virgen María, salta de gozo en las entrañas de su

madre. Con ello queda ya señalada su misión, aun antes de nacer; queda

demostrado de quién es precursor, antes de que él lo vea. Estas cosas

pertenecen al orden de lo divino y sobrepasan la capacidad de la

humana pequeñez. Finalmente, nace, se le impone el nombre, queda

expedita la lengua de su padre. Estos acontecimientos hay que

entenderlos con toda la fuerza de su significado.

Zacarías calla y pierde el habla hasta que nace Juan, el precursor del

Señor, y abre su boca. Este silencio de Zacarías significaba que,

antes de la predicación de Cristo, el sentido de las profecías estaba

en cierto modo latente, oculto, encerrado. Con el advenimiento de

aquel a quien se referían estas profecías, todo se hace claro. El

hecho de que en el nacimiento de Juan se abre la boca de Zacarías

tiene el mismo significado que el rasgarse el velo al morir Cristo en

la cruz. Si Juan se hubiera anunciado a sí mismo, la boca de Zacarías

habría continuado muda. Si se desata su lengua es porque ha nacido

aquel que es la voz; en efecto, cuando Juan cumplía ya su misión de

anunciar al Señor, le dijeron: ¿Tú quién eres? Y él respondió: Yo soy

la voz que grita en el desierto. Juan era la voz; pero el Señor era la

Palabra que en el principio ya existía. Juan era una voz pasajera,

Cristo la palabra eterna desde el principio.

De los sermones de san Agustín.




El cristianismo no es la religión del miedo sino del amor al Padre.

"No han recibido un espíritu de esclavos para caer en el temor, sino que han recibido el Espíritu que nos hace hijos adoptivos, a través del cual gritamos: "¡Abba! ¡Padre! " (Rom. 8,15). El cristianismo no es una religión del miedo, sino de la confianza y del amor al Padre que nos ama. Estas dos afirmaciones densas nos hablan del envío y de la recepción del Espíritu Santo, el don del Resucitado, que nos hace hijos en Cristo, el Hijo unigénito, y nos coloca en una relación filial con Dios.Tal vez el hombre moderno no percibe la belleza, la grandeza y el profundo consuelo contenidos en la palabra "padre" con la que podemos dirigirnos a Dios en la oración, porque la figura paterna a menudo hoy no está suficientemente presente, y a menudo no es suficientemente positiva en la vida diaria. La ausencia del padre, el problema de un padre no presente en la vida del niño es un gran problema de nuestro tiempo, por lo que se hace difícil entender en profundidad qué significa que Dios sea Padre para nosotros. 

Benedicto XVI.




POR LA FRATERNIDAD – 12 de MAYO

  Juntos por Europa y Run4Unity, dos eventos que se celebrarán el 12 de mayo, destinados a construir un mundo más fraterno.

 

Juntos por Europa es la expresión de un camino que recoge múltiples actividades de comunidades y movimientos cristianos encaminados a favorecer la reconciliación, la paz y la fraternidad en el continente europeo. En España –igual que en todos los países europeos- también se viene desarrollando desde 2004.

 

La jornada Juntos por Europa del próximo 12 de mayo, contará con un evento central en Bruselas, en el Square Meeting Centre. Será una jornada que se multiplicará en cientos de ciudades europeas, entre las que destacamos las que se celebrarán en España:

 

Madrid. Retransmisión del evento central de Juntos por Europa desde Bruselas. De 16:30 a 18:30 h en los Salones de la Parroquia de Nuestra Señora de Aluche (C/ Camarena, 149).

Murcia. Acogida a las 10:45 h., comenzando el programa a las 11 h. Hasta las 18:30 h. En el Colegio de Jesús María (Avda Alfonso X el Sabio).

San Sebastián. Se podrá seguir en directo el evento central de Bruselas. Desde las 16 h. en la Sala Idatz (C/ Urdaneta).

Sevilla. De 11 a 18:30 h. en el Seminario Metropolitano de Sevilla (C/Cardenal Bueno Monreal).

Valencia. Desde las 11 hasta las 18:30 h. En el Colegio El Armelar – Institución Teresiana (Km. 5 de la Pista Ademuz -46980 – Paterna).

 

Este año, los Chicos por la Unidad -los adolescentes del Movimiento de los Focolares- han querido realizar la tercera edición de su cita Run4Unity el mismo día, 12 de mayo. Iniciativa de ámbito mundial para la fraternidad universal, el Run4Unity se asocia, de este modo, en los distintos países europeos a las finalidades y al sueño que subyace a Juntos por Europa.

 

A través de eventos solidarios o deportivos, con Run4Unity los Chicos por la Unidad quieren decir su ‘SÍ’ a la solidaridad, a la fraternidad y a la paz, comprometiéndose activamente para construirla. Recorrerán el mundo entero en un evento que comenzará en las Islas Fidji a las 15 h., hora local, y se irá difundiendo por el resto del mundo, siempre de 15 a 16 h.

 

España también será recorrida por este ciclón juvenil y solidario:

 

Barcelona. En Parc de l’Estació del Nord. De 11 a 14 h.

             Burgos. La cita es a las 12:30 en el colegio de San Pedro y San Felices. La hora de la carrera será de 15:00 a 16:00 por todo el centro histórico de Burgos, pasando por la Catedral, el Castillo,… Se contará con la presencia del burgalés Jorge Aubeso, seis veces campeón de España de 100 kilómetros.

            Castell d’Aro (Girona). En Parc de Can Nitus. De 10:30 a 14 h. El precio de la inscripción es un kilo de comida no perecedera que se dona a Cáritas.

Madrid. En las Escuelas Pías (C/ Ocaña, 191 – Aluche). De 13:30 a 19 h.

Sevilla. De 11 a 18:30 h. en el Seminario Metropolitano de Sevilla (C/Cardenal Bueno Monreal).

Valencia. Desde las 11 hasta las 18:30 h. En el Colegio El Armelar – Institución Teresiana (Km. 5 de la Pista Ademuz -46980 – Paterna).

Más información en: , y




“MARÍA” DEL GRUPO INTERNACIONAL GEN VERDE

Durante la primavera el grupo internacional Gen Verde estará de tournée por los escenarios de toda España; concretamente, en Madrid será el 27 y 28 de Abril en el Teatro Buero Vallejo (Alcorcón).
Gen Verde llevará a cabo este espectacular montaje desplegando todo su buen hacer sobre el escenario para darnos a conocer esta «Figura de mujer que fascina y trasciende todas las épocas, su historia difuminada en la nuestra. Un retrato de gran impacto emotivo, capaz de llegar de inmediato a la mente y al corazón.
Narración y recuerdo, poesía y vida concreta, colores acentuados por el drama y la fiesta con transparencias de ternura y maravilla.
Un sugestivo ir y venir de textos, movimientos, sonidos, vestuario, colores e imágenes que se tiñen de tradición clásica y popular, que van desde el perfume étnico a tiempos remotos, hasta llegar al presente vivo y apremiante.
La escena evoca una casa: primero la de Nazaret, que refleja una vida hecha de amor concreto, impregnada de servicio y fortaleza, de inventiva y audacia. Después sus paredes se extienden a todo el mundo, en donde el amor a la madre común acerca a los pueblos entre sí y los hace cada vez más hijos, más hermanos. Al final se entra en nuestras casas, la de cada uno y la de todos, donde María revive hoy en un sin fin de rostros, historias, mundos, corazones y derrama una luz de esperanza incluso en las situaciones más difíciles».

GEN VERDE
Gen Verde, 21 mujeres de 12 nacionalidades, con algo que decir y dar, con la sonoridad de sus diferentes países de origen y la originalidad de sus diversas culturas.

Con sede en Loppiano (Florencia-Italia) ciudadela internacional del Movimiento de los Focolares, donde se formó el Gen Verde en el 1966, cuando un grupo de chicas recibieron el regalo de Chiara Lubich. Una batería verde. Así, con el color de su primera batería junto a la sigla «Gen» – generación nueva – trabajan, desde el ámbito artístico, en la realización de la unidad entre hombres y pueblos, dialogando con todos, más allá de las diferentes religiones, edades, culturas y convicciones políticas, en un proyecto de «fraternidad universal».

Este empeño de vida y trabajo, junto a una experiencia de más de 40 años en el mundo del espectáculo (con más de 130 integrantes a lo largo de este periodo), las diversas expresiones artísticas más allá de la internacionalidad, son las particularidades que hacen del Gen Verde un grupo de características únicas.

1300 espectáculos para millones de espectadores en toda Europa, Asia y América. Manifestaciones internacionales en el Parlamento Europeo de Estrasburgo y ante la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. En los teatros y en los estadios, en las cárceles y en las escuelas.

Conciertos y tournées internacionales en los años 70, con espectáculos globales en los años 80 y 90 (El mundo, una casa – Mil caminos de luz – Gente del 2000) y con los musicales «Primeras páginas» (1996) y «El tapiz que cubre el mundo» (2005).En 2009 el concierto «Rapsodia», llegando así al 2011 con el espectáculo «María».

Todo ello sintetizado en más de 60 álbumes en 9 lenguas.