Andrea Riccardi, fundador de las Comunidades de San Egidio, ministro en el Gobierno de Italia.

Amén del extraordinario trabajo sociocaritativo, las Comunidades de San Egidio ejerce una especie de "diplomacia en la sombra" del Vaticano y jugó un importante papel en numerosos procesos de mediación, como el que dio lugar al acuerdo de paz en Guatemala en 1996. El diálogo interreligioso y el ecumenismo son otras de las características de las Comunidades de San Egidio, cuyo epicentro se halla en el barrio romano del Trastevere. Igualmente fue clave en la conclusión en 1992 de un acuerdo de paz que puso fin a 16 años de guerra civil en Mozambique.

Riccardi fue premiado en Alemania en 2009 con el Premio Carlomagno, que galardona anualmente a importantes personalidades que hayan contribuido al avance de la causa europea y a la creación de "una Europa humana y solidaria, tanto dentro como fuera de sus fronteras".

La Comunidad de San Egidio, apodada «la pequeña ONU de Trastévere», por el nombre del barrio romano donde tiene su sede, fue fundada en 1968 por Riccardi y un grupo de estudiantes católicos y con el paso de los años se ha especializado en negociaciones de paz.




DEDICACION DE LA BASILICA DE SAN JUAN DE LETRAN

Según una tradición que arranca del siglo XII, se celebra el día de hoy el aniversario de la dedicación de la basílica construida por el emperador Constantino en el Laterano. Esta celebración fue primero una fiesta de la ciudad de Roma; más tarde se extendió a toda la Iglesia de rito romano, con el fin de honrar aquella basílica, que es llamada «madre y cabeza de todas las iglesias de la Urbe y del Orbe», en señal de amor y de unidad para con la cátedra de Pedro que, como escribió san Ignacio de Antioquía, «preside a todos los congregados en la caridad.

De los Sermones de san Cesáreo de Arlés, obispo.
(Sermón 229, 1-3: CCL 104, 905-908)

TODOS, POR EL BAUTISMO, HEMOS SIDO HECHOS TEMPLOS DE DIOS.

Hoy, hermanos muy amados, celebramos con gozo y alegría, por la benignidad de Cristo, la dedicación de este templo; pero nosotros debemos ser el templo vivo y verdadero de Dios. Con razón, sin embargo, celebran los pueblos cristianos la solemnidad de la Iglesia madre, ya que son conscientes de que por ella han renacido espiritualmente. En efecto, nosotros, que por nuestro primer nacimiento fuimos objeto de la ira de Dios, por el segundo hemos llegado a ser objeto de su misericordia. El primer nacimiento fue para muerte; el segundo nos restituyó a la vida.
(…)

¿Deseas encontrar limpia la basílica? Pues no ensucies tu alma con el pecado. Si deseas que la basílica esté bien iluminada, Dios desea también que tu alma no esté en tinieblas, sino que sea verdad lo que dice el Señor: que brille en nosotros la luz de las buenas obras y sea glorificado aquel que está en los cielos. Del mismo modo que tú entras en esta iglesia, así quiere Dios entrar en tu alma, como tiene prometido: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos.




El cristianismo ¿está agotado o pasado de moda?

BENEDICTO XVI  RESPONDE

El cristianismo ¿está agotado o pasado de moda?

«Si se mira superficialmente y sólo se tiene en el campo visual el mundo occidental, podría pensarse de ese modo. Pero si se mira más a fondo se ve que el cristianismo está desplegando al mismo tiempo una creatividad totalmente nueva.

Por ejemplo, en Brasil hay nuevas eclosiones católicas, como los Heraldos del Evangelio, jóvenes llenos de entusiasmo que han reconocido a Cristo como el Hijo de Dios y lo llevan al mundo.

 O bien pensemos en lo que significa la Iglesia para África. Ella es a menudo lo único que permanece entre los trastornos y destrucciones de las guerras.

Con menor nitidez pero a pesar de ello de forma inequívoca existe también aquí, en Occidente, el despertar de nuevas iniciativas católicas que vienen de dentro, de la alegría de personas jóvenes.

Tal vez el cristianismo asume hoy otro rostro. No tiene en sus manos el puesto de mando en la opinión pública del mundo: son otros los que allí gobiernan. Pero es la fuerza vital sin la cual las demás cosas no seguirían en pie. En tal sentido, soy muy optimista en cuanto a que el cristianismo se encuentra ante un nuevo dinamismo».

 
Si quieres ver la hoja parroquial del mes de Noviembre pincha en el enlace siguiente:

 




FIESTA DE TODOS LOS SANTOS 2011

APRESURÉMONOS HACIA LOS HERMANOS QUE NOS ESPERAN
De los Sermones de san Bernardo, abad
(Sermón 2: Opera omnia, edición cisterciense, 5 [1968], 364-368 )

¿De qué sirven a los santos nuestras alabanzas, nuestra glorificación, esta misma solemnidad que celebramos? ¿De qué les sirven los honores terrenos, si reciben del Padre celestial los honores que les había prometido verazmente el Hijo? ¿De qué les sirven nuestros elogios? Los santos no necesitan de nuestros honores, ni les añade nada nuestra devoción. Es que la veneración de su memoria redunda en provecho nuestro, no suyo. Por lo que a mí respecta, confieso que, al pensar en ellos, se enciende en mí un fuerte deseo.

El primer deseo que promueve o aumenta en nosotros el recuerdo de los santos es el de gozar de su compañía, tan deseable, y de llegar a ser conciudadanos y compañeros de los espíritus bienaventurados, de convivir con la asamblea de los patriarcas, con el grupo de los profetas, con el senado de los apóstoles, con el ejército incontable de los mártires, con la asociación de los confesores, con el coro de las vírgenes, para resumir, el de asociarnos y alegrarnos juntos en la comunión de todos los santos. Nos espera la Iglesia de los primogénitos, y nosotros permanecemos indiferentes; desean los santos nuestra compañía, y nosotros no hacemos caso; nos esperan los justos, y nosotros no prestamos atención.

Despertémonos, por fin, hermanos; resucitemos con Cristo, busquemos las cosas de arriba, pongamos nuestro corazón en las cosas del cielo. Deseemos a los que nos desean, apresurémonos hacia los que nos esperan, entremos a su presencia con el deseo de nuestra alma. Hemos de desear no sólo la compañía, sino también la felicidad de que gozan los santos, ambicionando ansiosamente la gloria que poseen aquellos cuya presencia deseamos. Y esta ambición no es mala, ni incluye peligro alguno el anhelo de compartir su gloria.

El segundo deseo que enciende en nosotros la conmemoración de los santos es que, como a ellos, también a nosotros se nos manifieste Cristo, que es nuestra vida, y que nos manifestemos también nosotros con él, revestidos de gloria. Entretanto, aquel que es nuestra cabeza se nos representa no tal como es, sino tal como se hizo por nosotros, no coronado de gloria, sino rodeado de las espinas de nuestros pecados. Teniendo a aquel que es nuestra cabeza coronado de espinas, nosotros, miembros suyos, debemos avergonzarnos de nuestros refinamientos y de buscar cualquier púrpura que sea de honor y no de irrisión. Llegará un día en que vendrá Cristo, y entonces ya no se anunciará su muerte, para recordarnos que también nosotros estamos muertos y nuestra vida está oculta con el. Se manifestará la cabeza gloriosa y, junto con él, brillarán glorificados sus miembros, cuando transfigurará nuestro pobre cuerpo en un cuerpo glorioso semejante a la cabeza, que es él.

Deseemos, pues, esta gloria con un afán seguro y total. Mas, para que nos sea permitido esperar esta gloria y aspirar a tan gran felicidad, debemos desear también en gran manera la intercesión de los santos, para que ella nos obtenga lo que supera nuestras fuerzas.




Medios de comunicación y polémicas, una oportunidad para la Iglesia

Entrevista a Jack Valero, coordinador de «Catholic Voices»

LONDRES, jueves 23 de septiembre de 2010 ().- La expectación y las polémicas en los medios de comunicación sobre la visita del Papa Benedicto XVI a Gran Bretaña fueron también un momento propicio para mejorar la comunicación de la Iglesia.

Es la experiencia de Catholic Voices, un grupo de laicos voluntarios que durante meses estuvieron preparándose para hablar en los medios de comunicación sobre todo tipo de cuestiones relacionadas con la Iglesia católica.

El coordinador de esta iniciativa es el español Jack Valero, Director de Comunicación del Opus Dei en Gran Bretaña. Un profesional que ya acumulaba experiencia gracias a Dan Brown y el Código da Vinci.Valero fue también el jefe de prensa para la beatificación del cardenal Newman.

En esta entrevista a ZENIT, Jack Valero afirma que es necesario «tener una visión positiva de los medios de comunicación», pues éstos «tienen derecho a hacer preguntas difíciles». Su experiencia es una muestra de cómo es posible hoy comunicar el mensaje cristiano.

-¿Cómo surgió la idea de Catholic Voices, de preparar laicos para que puedan hablar ante los medios de comunicación?

Jack Valero: En noviembre del 2009 hubo un famoso debate en Londres sobre la Iglesia católica que fue perdido masivamente. Esto hizo que los católicos reflexionaran en su capacidad de comunicar, especialmente con la visita del Papa al año siguiente.

Yo lo hablé con un amigo, Austen Ivereigh, con el que en el 2006 habíamos formado el Da Vinci Code Response Group, un grupo de católicos que estuvieran presente en los medios para hablar de Jesucristo, la Iglesia, el Opus Dei, etc.  La primera idea fue reunir de nuevo a los componentes de ese equipo de hace 4 años, pero luego pensamos que seria mejor entrenar a un equipo totalmente nuevo, de unos 20 voluntarios, que pudieran hacer ese trabajo en los meses anteriores y durante la visita del Papa al Reino Unido. Cuando anunciamos nuestra intención se apuntaron 90 en 10 días, por lo que tuvimos que cerrar el proceso. Al final entrevistamos a 45 y elegimos a 24, de los cuales 21 siguen en el equipo.

(…)

-¿Había más ignorancia o mala fe en los periodistas?

Jack Valero: En Catholic Voices tenemos una vision positiva de los medios. Pensamos que tienen el derecho de hacer preguntas difíciles, que reflejan las preguntas que tiene la gente de la calle, y que es su deber pedir cuentas a personas e instituciones.

En el Reino Unido, como la Iglesia católica es una minoría, los medios siempre han podido pedirle cuentas si aparecía alguna noticia negativa. Pienso que es una cosa saludable que sea así.

En este contexto, pienso que aquí hay mucha ignorancia sobre asuntos religiosos entre los periodistas, pero gran apertura a escuchar las explicaciones. En este país se da gran valor a la libertad de expresión. Si uno explica las cosas bien, le escuchan; si uno las explica mal, nadie escucha.

-¿El "anticatolicismo" de los medios ingleses hacía especialmente complicada la tarea de informar sobre la visita? ¿Es difícil romper mitos y tabúes sobre la fe católica?

Jack Valero: Yo no creo en ese "anticatolicismo" en los medios. Como he dicho, hay mucha ignorancia religiosa y mucha indiferencia.

Por otro lado, los medios estan interesados en dramas y controversias, y no en historias felices: es así como funcionan. Por este motivo, la mayoria de las noticias religiosas que aparecen tienen un contexto negativo (escandalos sexuales o financieros, hipocresía, etc).

En Catholic Voices, hemos estudiado como hacer un "reframing" de la noticia para hablar del tema en terminos positivos y así comunicar mejor el mensaje de la Iglesia catolica, pero sin evadir la cuestión.

Así, por ejemplo, con noticias sobre abusos de menores, hay que aceptar (como lo hace el Papa) la culpa de no haber sabido tratar el tema bien en el pasado, pero hablar tambien de las normas que tiene la Iglesia aquí para la protección de menores, que son de las mejores de cualquier institución en Gran Bretaña, algo aceptado incluso por el gobierno.

Otro ejemplo: al hablar del SIDA en África, es bueno explicar el gran interés de la Iglesia en resolver este problema, ya que cuida de mas de un 25% de las víctimas del SIDA en África y es la institución que más hace en temas de salud pública en ese continente.

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DOMUND 2011 – Como el Padre me ha enviado, así os envío yo.

Es importante saber que hay misioneros y misioneras españoles en 115 países, y que cada año parten cerca de 150 nuevos misioneros hasta los territorios de misión. También es importante saber que, en cada Jornada del DOMUND, celebrada todos los años a finales de octubre, se recaudan grandes sumas de dinero que, al año siguiente, se envían a las misiones en su totalidad -una vez descontados los gastos de gestión y animación misionera, que nunca superan el 10%-. De hecho, durante este curso, se han enviado cerca de 92 millones de euros; 16 de ellos, gracias a la generosidad de los españoles el año pasado, el día del DOMUND.
Es importante saber, para todas aquellas personas que rascaron su bolsillo el día del DOMUND -y que tendrán la oportunidad de volver a hacerlo el domingo en todas las parroquias de España-, que países como Camerún, Tanzania, Madagascar, Angola, Sri Lanka, Guinea Ecuatorial, Zambia, Costa de Marfil y Trinidad y Tobago han podido mejorar sus infraestructuras en las misiones con nuevas construcciones, vehículos, emergencias y formación; y que eso ha mejorado sus vidas.
Es importante saber que Benedicto XVI ha recordado, para esta Jornada Mundial de las Misiones, que el anuncio del Evangelio es de todos y para todos. Con el lema Como el Padre me ha enviado, así os envío yo, tomado del evangelio de Juan, alienta a «detenerse a reflexionar si respondemos a la vocación misionera y cómo lo hacemos», no sólo en países lejanos, sino que recuerda que «sociedades tradicionalmente cristianas son, hoy, refractarias a abrirse a la fe».
Pero también es importante saber que una gran parte de la ayuda económica que Obras Misionales Pontificias envía a la misión -casi 26 millones de los 92 que se recaudaron el año pasado- es para ayudar directamente a los misioneros y misioneras. Las cifras y los porcentajes son importantes, pero no muestran los innumerables gestos de amor que ellos realizan cada día, que pasa por ponerse los últimos de los últimos, incluso viviendo pobrísimamente. Obras Misionales Pontificias se encarga de cuidar de ellos reparando sus casas o conventos, construyendo sus hogares…, porque son, sin duda, el mejor proyecto de ayuda.