NUESTRA SEÑORA, DON Y PERDÓN

 

AVE MARÍA

NUESTRA SEÑORA, DON Y PERDÓN.    

 

Para entender la palabra “PERDÓN” hay que conocer antes lo que significa el “DON”.

En la cultura actual parece que cualquiera por el mero hecho de ser tiene derecho a todo. Y no es verdad. El Ser Humano, por el simple hecho de serlo, si es verdad que tiene una DIGNIDAD INFINITA porque es Hijo de Dios. Pero el mal uso de la libertad individual hace a cada uno, de alguna manera, esclavo de sus decisiones. Salvo con los políticos actuales que gobiernan España, donde la rectitud de intención ha perdido su sentido. La vida es un don porqué es concedida por Dios. Por eso hay que respetarlo en los demás y debemos ponerlo al servicio de toda la Humanidad.

Tras esa verdad nos queda la realidad de nuestra debilidad. Por eso hacemos mal uso de nuestro don. Cristo nos perdonó a todos en la Cruz, “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”. Y con su entrega nos RECREÓ. Nos volvió a hacer hombres nuevos. Nuestra Señora, al pie de la Cruz, recibió el encargo de SER MADRE DE TODOS, y solo podría serlo verdaderamente si nos perdonó en Su Inmaculado Corazón por los sufrimientos que provocamos a Su Hijo.

Aprendamos este mes de agosto a reconocer el DON en los demás y vivir de corazón el PERDÓN a todos. Así, acompañando a Nuestra Señora seremos asuntos al Cielo, como celebramos este mes. Feliz CUARTO DOGMA de Nuestra Señora.

Manuel García




CAMINANDO JUNTOS EN COMUNIDAD

 

 




5 A 13 MAYO – NOVENA SANTA GEMA

5 A 13 MAYO – NOVENA SANTA GEMA

14 MAYO FIESTA




4º TALLER DE CRECIMIENTO PERSONAL

 

 




HORARIO SEMANA SANTA

SEMANA SANTA

* Jueves Santo:  17 ABRIL

      19,00 – Cena del Señor.

      21,00 – Hora Santa.

* Viernes Santo:  18 ABRIL

      11,00 – Vía Crucis.

      17,00 – Celebración de la Pasión.

* Sábado de Gloria: 19 ABRIL

     11,00 –  De la mano de María: En la soledad y la esperanza.

     21,00 – Vigilia Pascual

* Domingo de Resurrección: 20 ABRIL

     12 – 13 – 19 h.

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El Jueves Santo lo acompañamos en el cenáculo, con sus discípulos. Allí contemplamos cómo les lava los pies, como un signo de su entrega total. Y luego recibimos el don de la Eucaristía, el sacramento de su presencia viva en medio de la comunidad de sus seguidores.

 

El Viernes Santo nuestros ojos se fijan, con dolor y agradecimiento a un tiempo, en aquel hombre destruido, que ni hombre parecía: Jesús, torturado y destrozado por los poderes de este mundo, muere en la cruz. Nosotros permanecemos en silencio ante él, conmocionados por su suplicio. Y, más que nunca, reafirmamos nuestra voluntad de seguirle. Porque la cruz de Jesús es nuestra esperanza.

 

La Noche de Pascua es la fiesta más grande del año. Jesús muerto por amor, vive para siempre. Jesús ha resucitado. Su camino es, realmente, el camino de la vida. Nada nos separará de su amor. Hoy, reunidos con toda la Iglesia, renovamos nuestro bautismo y nos sentamos a la mesa de la Eucaristía, para vivir unidos con Jesús para siempre.

Y comenzamos así el tiempo de Pascua, el tiempo en honor de Jesús resucitado, el tiempo de vivir la alegría de ser cristianos, el tiempo de transmitir la fuerza del amor, el tiempo de poner concordia y buena voluntad a nuestro alrededor, el tiempo de mostrar con respeto y cariño nuestra fe, el tiempo de poner decididamente a favor de los pobres, el tiempo de vivir a fondo el Espíritu que Jesús nos ha dado.

 




JESÚS, CAMINO DE LA ESPERANZA

JESÚS, CAMINO DE LA ESPERANZA

Los cristianos vivimos con la esperanza de encontrar a Jesús en nuestras acciones. Anhelamos seguir su camino, aprender de sus enseñanzas y corregir nuestros errores en busca de su perdón.

La muerte de Jesucristo es la confianza del Señor en lo hombres, en la esperanza de que Jesús no murió en la cruz en vano. No hay mayor signo de amor. Sin embargo, pasada la semana santa y todos los ritos y tradiciones que a su alrededor se producen, los propósitos de enmienda pasan a un segundo plano. Nos olvidamos que la muerte de Cristo es fuente de vida para los hombres.

La semana santa se acerca, en unos momentos tan difíciles por los que pasa el mundo, hoy más que nunca las enseñanzas de Jesús y su muerte cobran más sentido.

Nunca olvidemos que Jesús es el camino de la esperanza.

Antonio Vaquerizo