FRANCIA: 4.258 BAUTIZOS de ADULTOS en LA NOCHE de PASCUA


El 22 % de los catecúmenos no tenía ninguna religión y el 7 % son de origen musulmán.
El número de bautismos de adultos ha aumentado en Francia en un 40 % en los últimos 10 años.
¿Quiénes son los nuevos catecúmenos?
De todas las edades, la mayor proporción de adultos bautizados en la noche de Pascua de 2018 tiene entre 18 y 35 años (55%). Los adultos jóvenes están muy por delante del grupo de edad de 36 a 55 años (35%), y de los mayores de 56 años (6%).
El 53% de estos futuros bautizados ha recibido una educación cristiana y el 7 % son de origen musulmán. Aparte de los tres monoteísmos, el 22 % no tenía ninguna religión, es decir, un 13 % más que el año pasado y un 35% más que hace diez años. Prueba de la creciente pérdida de espiritualidad en una parte de los hogares de Francia.
¿Qué diócesis tendrán más bautizados?

La región de Île-de-France tiene el mayor número de bautismos, . Solo en la diócesis de París, 388 catecúmenos fueron bautizados durante la Vigilia Pascual, en 103 parroquias y comunidades de la diócesis. El bautizado más joven de la capital tiene 18 años; el decano, 87 años.




Los Santos de la puerta de al lado

No pensemos solo en los ya beatificados o canonizados. El Espíritu Santo derrama santidad por todas partes, en el santo pueblo fiel de Dios, porque «fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros,  sino  constituyendo  un  pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera sántamente».

El Señor, en la historia de la salvación, ha salvado a un pueblo. No existe identidad plena sin pertenencia a un pueblo. Por eso nadie se salva solo, como individuo aislado, sino que Dios nos atrae tomando en cuenta la compleja trama de relaciones interpersonales que se establecen en la comunidad humana: Dios quiso entrar en una dinámica popular, en la dinámica de un pueblo.

Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa,  en  los  enfermos,  en las  religiosas  ancianas  que  siguen  sonriendo.  En  esta

constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. Esa es muchas veces la santidad «de la puerta de al lado», de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, «la clase media de la santidad».

 

Papa Francisco, Gaudete et exsultate, nº 6 y 7




MESA POR LA HOSPITALIDAD

La Mesa por la Hospitalidad pide colaboración para acoger a personas forzosamente desplazadas


La Mesa por la Hospitalidad solicita la colaboración de parroquias, congregaciones religiosas, movimientos, familias y particulares para, en palabras del cardenal Osoro, «elevar el listón de nuestra respuesta como Iglesia ante la movilidad forzosa y articular la acogida de la mejor manera posible, con "calidad y calidez"».

Aunque la Mesa constata que los refugiados que iban a llegar, procedentes fundamentalmente de Siria, «no han llegado» porque «ni el Gobierno de España ni los del resto de países de la UE han cumplido su cupo comprometido», advierte de que sí están llegando «por la frontera sur y desde otros lugares (por ejemplo, Venezuela) personas huyendo de la persecución y la hambruna», en muchos casos «peticionarias de asilo y, por tanto, con derecho a ser protegidas internacionalmente».

El arzobispo acaba de mandar una carta [disponible en este enlace] a las distintas realidades eclesiales de la diócesis en la que relata que hace pocas semanas, en el marco de un encuentro con entidades que trabajan con migrantes y refugiados, pudo comprobar «la situación de extrema vulnerabilidad en que se encuentran estas personas que están llegando a nuestra diócesis huyendo de la persecución o la falta de oportunidades»; quienes este invierno –prosigue el purpurado– «quedaban a la intemperie y eran acogidas por hombres y mujeres de buena voluntad en sus propios domicilios».

La misiva va acompañada de un folleto de la Mesa [disponible en este enlace] en el que se recuerda que actualmente sigue en pie la oferta de la Iglesia de poner en marcha «un corredor humanitario» para facilitar la llegada de los refugiados más vulnerables y, sobre todo, se apuesta por «acoger, proteger, promover e integrar a las personas forzosamente desplazadas», como pide el Papa Francisco.

La Mesa «ni quiere ni debe suplir a las administraciones públicas», pero solicita a la Iglesia de Madrid:

  1. Espacios para acoger e integrar personas refugiadas con calidad y calidez evangélicas: parroquias que ofrezcan pisos y personas que acompañen, comunidades religiosas que convivan con ellos o les sigan codo a codo, familias de acogida o dispuestas a acompañar la integración, voluntarios que sepan francés, inglés, o árabe.
  2. Pisos y locales vacíos que puedan ser habitados.
  3. Ayudas económicas.
  4. Que cada quien conciencie en sus ámbitos sobre las propuestas del Papa Francisco para los dos Pactos Mundiales sobre asilo e inmigración que se firmarán este año.

A cambio, la Mesa por la Hospitalidad ofrece:

  • Formación y acompañamiento de los voluntarios/as.
  • Coordinación con las entidades de hospitalidad.
  • Información de los pasos que se van dando y de las personas atendidas.
  • Recursos y eventos para la incidencia político-social.

Más información

hospitalidad@ 
91 430 23 51 (Laborables de 10 a 14 horas)
Si quieres colaborar económicamente:

​                                 ​

IBAN ES85 0075 0001 8306 0736 8971




II JORNADA diocesana de personas con DISCAPACIDAD





LEVANTARSE SIEMPRE

Agustín de Hipona, 
«No te contentes con lo que eres
si quieres llegar a lo que aún no eres, 
pues donde hallaste complacencia en ti, 
allí te quedaste. 
Y si has dicho: «Es suficiente», 
también pereciste. 
Añade siempre algo, 
camina continuamente, 
no te pares en el camino, 
no retrocedas, no te desvíes. 
Quien no avanza, retrocede».