JOSE Y MARIA: ELLOS SABIAN OBEDECER

Descubramos un factor decisivo que une a María y José: ambos viven la obediencia de la fe. Estar bien con Dios une. Años más tarde el "niño" se queda en Jerusalén. María y José no caen en una tentación fácil de la vida en pareja: la de reprocharse uno a otro el problema que se ha creado; tal recriminación mutua no remedia nada y genera un nuevo problema. José y María buscan juntos y sufren juntos: «Hijo -dirá María a Jesús- ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te buscábamos angustiados» (Lc 2,48). Ambos esposos viven una intensa comunión de sentimientos. Hay, en fin, un nuevo motivo que crea unión: el ejercicio compartido de la misión. Tras encontrar a Jesús en el templo, bajaron a Nazaret, y Jesús «siguió bajo su autoridad» (Lc 2,51). Hasta la mayoría de edad, vivirá bajo una autoridad que – como dice la etimología de la palabra –  "hace crecer". Es que sólo sabe mandar quien ha sabido obedecer. Y nosotros lo hemos visto, María y José sabían obedecer.



Madrid acogerá el XLI Encuentro Europeo de Jóvenes de Taizé

El prior de la comunidad ecuménica de Taizé, hermano Alois, ha hecho público este sábado, 30 de diciembre, en Basilea (Suiza) que Madrid acogerá el XLI Encuentro Europeo de Jóvenes, que congregará a cerca de jóvenes de distintas nacionalidades y confesiones religiosas del 28 de diciembre del 2018 al 1 de enero de 2019. Cada año, la comunidad convoca a estos últimos en una ciudad europea para lo que llaman Peregrinación de la Confianza a través de la Tierra. Se trata de una sencilla propuesta para vivir unos días festivos pidiendo por la paz en Europa y dando testimonio de la alegría de la fe. Al mismo tiempo, se muestra la cultura y la solidaridad propia del lugar de acogida –Basilea, estos días–.

El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha mostrado su «alegría» por la elección y ha incidido en que Madrid «es lugar de encuentro, es lugar de comunión y es lugar de expansión de la fe a todos los lugares de la tierra».




“LA FAMILIA CRISTIANA TIENE MUCHO QUE DECIR A ESTE MUNDO NUESTRO”


«La familia, hogar que acoge, acompaña y sana» es el lema con el que este domingo, 31 de diciembre, se celebra la fiesta de la Sagrada Familia. En Madrid, el cardenal Osoro saludó y bendijo el sábado una a una a las cientos de familias en la catedral de La Almudena.
En esta línea, pidió que sea un lugar de perdón y entrega, en el que se viva ese Amor «por encima de todo, dinero, vuestros intereses personales», y que sus miembros permanezcan «alimentados con la Palabra de Dios». «No os dejéis embaucar por cualquier palabra, por cualquier moda. […] Enseñaos los unos a los otros con sabiduría, pero no cualquier sabiduría, sino la que viene de Dios. Sed compositores, nos dice el apóstol, de un canto que supo decir la Santísima Virgen María con su vida: el canto del sí; el canto que supo decir san José a su lado».
«La familia cristiana es sanadora, es recuperadora del hombre». «No nos extrañe que el Papa Francisco haya hecho dos sínodos seguidos para valorar, descubrir, recoger, la grandeza de la familia cristiana».
Tomado de:



Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz.

Paz a todas las personas y a todas las naciones de la tierra. La paz, que los ángeles anunciaron a los pastores en la noche de Navidad, es una aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia, y a los que tengo presentes en mi recuerdo y en mi oración. De entre ellos quisiera recordar a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados. Estos últimos, como afirmó mi querido predecesor Benedicto XVI, «son hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos que buscan un lugar donde vivir en paz». Para encontrarlo, muchos de ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas a través de un viaje que, en la mayoría de los casos, es largo y peligroso; están dispuestos a soportar el cansancio y el sufrimiento, a afrontar las alambradas y los muros que se alzan para alejarlos de su destino.

Con espíritu de misericordia, abrazamos a todos los que huyen de la guerra y del hambre, o que se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución, la pobreza y la degradación ambiental.

Papa Francisco Mensaje  celebración 51 Jornada mundial de la paz. 1 Enero 2018