Te invitamos en este mes…

LOTERIA DE NAVIDAD
Número participación
RECOGIDA DE JUGUETES
Fecha: lunes  y viernes.
Hora: 18:00 a 20:00
Lugar: Iglesia parroquial.
TALLER “AMORIS LAETITIA”
Fecha: 15  Diciembre 2016
Hora: 19:30
CELEBRACION DEL PERDON
Fecha: viernes 16 Diciembre 2016
Hora: 19:30  
Lugar: Iglesia parroquial
CONCIERTO NAVIDEÑO
CORO ROCIERO “AROMAS”
Y
CORAL “VOCES DORADAS”
Fecha:  sábado 17 diciembre 2016
Hora:   19:30 h
Lugar: Parroquia Sta  Beatriz.
FIESTA NAVIDEÑA
Misa familiar con representación navideña
Fecha:Domingo 18 diciembre 2016
Hora: 11:30
Lugar: Iglesia parroquial.
MISA NAVIDEÑA
Fecha: 24 Diciembre 2016
Hora: 19:00

Lugar: Iglesia parroquial.



Corona de adviento

La corona de adviento se hace con follaje verde sobre el que se insertan cuatro velas. Tres velas son violeta, una es rosa. El primer domingo de adviento encendemos la primera vela y cada domingo de adviento encendemos una vela más hasta llegar a la Navidad. La vela rosa corresponde al tercer domingo y representa el gozo. Mientras se encienden las velas se hace una oración, utilizando algún pasaje de la Biblia y se entonan cantos. Esto lo hacemos en las misas de adviento y también es bonito hacerlo en casa, por ejemplo antes o después de la cena. Si no hay velas de esos colores aún se puede hacer la corona ya que lo más importante es el significado: la luz que aumenta con la proximidad del nacimiento de Jesús quien es la Luz del Mundo.
Origen: La corona de adviento encuentra sus raíces en las costumbres pre-cristianas de los germanos (Alemania). Durante el frío y la oscuridad de diciembre, colectaban coronas de ramas verdes y encendían fuegos como señal de esperanza en la venida de la primavera. Pero la corona de adviento no representa una concesión al paganismo sino, al contrario, es un ejemplo de la cristianización de la cultura. Lo viejo ahora toma un nuevo y pleno contenido en Cristo. El vino para hacer todas las cosas nuevas.

Nueva realidad: Los cristianos supieron apreciar la enseñanza de Jesús: Juan 8,12: «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.». La luz que prendemos en la oscuridad del invierno nos recuerda a Cristo que vence la oscuridad. Nosotros, unidos a Jesús, también somos luz: Mateo 5,14 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.»




Proteger al hombre

«Esto lleva a pensar también en el conjunto como abierto a la trascendencia de Dios, dentro de la cual se desarrolla. La fe nos permite interpretar el sentido y la belleza misteriosa de lo que acontece. La libertad humana puede hacer su aporte inteligente hacia una evolución positiva, pero también puede agregar nuevos males, nuevas causas de sufrimiento y verdaderos retrocesos. Esto da lugar a la apasionante y dramática historia humana, capaz de convertirse en un despliegue de liberación, crecimiento, salvación y amor, o en un camino de decadencia y de mutua destrucción. Por eso, la acción de la Iglesia no sólo intenta recordar el
deber de cuidar la naturaleza, sino que al mismo tiempo “debe proteger sobre todo al hombre contra la destrucción de sí mismo”.
No obstante, Dios, que quiere actuar con nosotros y contar con nuestra cooperación, también es capaz de sacar algún bien de los males que nosotros realizamos, porque “el Espíritu Santo posee una inventiva infinita, propia de la mente divina, que provee a desatar los nudos de los sucesos humanos, incluso los más complejos e impenetrables”».
Papa Francisco, Laudato si’, nn. 79-80.



Esperando Su Venida…

Señor Dios 
bendice con tu poder nuestra Corona de Adviento 
para que, al encenderla, 
despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo 
practicando las buenas obras, y para que así, 
cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos. 
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. 



La alegria del amor.




Espiritu Santo

«Espíritu Santo, ven a perfeccionar 
la obra que Jesús comenzó en mí.
Que llegue pronto el tiempo 
de una vida llena de tu Espíritu.
Derrota toda presunción natural 
que encuentres en mí.
Quiero ser sencillo, lleno del amor de Dios, 
y constantemente generoso.
Que ninguna fuerza humana 
me impida hacer honor 
a mi vocación cristiana.
Que ningún interés, por descuido mío, 
vaya contra la justicia.
Que ningún egoísmo disminuya en mí 
los espacios infinitos de tu amor.
Que todo sea grande en mí.
También el culto a la verdad
y la prontitud en mi deber hasta la muerte.
Que la efusión del Espíritu de amor 
venga sobre mí, sobre la Iglesia, 
y sobre el mundo entero. 
Amén.»